Los participantes lo harán utilizando equipos informáticos proporcionados por la organización, de modo que se garantizará la igualdad de condiciones entre todos ellos. Los equipos emplearán una máquina virtual (VirtualBox) sobre una plataforma Microsoft Windows. Las características del entorno disponible incluyen:
Para evaluar los envíos se utiliza el juez automático DOMjudge. El manual está disponible aquí. Puedes familiarizarte con el interfaz en la "live demo" proporcionada por los creadores del software.
Una vez que se realice el envío de una solución, se ve rápidamente el veredicto dado por el juez automático. Los jueces humanos estarán durante todo el concurso velando por la corrección de los veredictos de ese juez automático. En ocasiones pueden surgir problemas, tales como un fallo de un recurso, error en un caso de prueba, etc. En esas ocasiones, los jueces humanos pueden decidir alterar el veredicto inicial. Si ocurre durante el concurso, los más normal es que los jueces utilicen el mecanismo de aclaraciones que tiene DOMjudge para hacer llegar un aviso al equipo.
El mismo sistema de aclaraciones puede ser utilizado por los equipos para hacer llegar dudas sobre el enunciado a los jueces. En ningún caso se deberá pedir ayuda a los voluntarios que vigilen el correcto transcurso del concurso en las aulas.
Junto con el Concurso para estudiantes, se realiza de forma paralela un concurso, con los mismos problemas, para los/as profesores/as acompañantes.
De esta manera, pueden resolver los problemas propuestos a sus alumnos y "competir" con el resto de profes de centros participantes de forma amena y distendida.
A los/as profesores/as que os animéis no podemos ofreceros equipo informático, por lo que os pedimos que traigáis vuestro propio portátil para competir. El entorno de desarrollo debe ser compatible, a nivel de compilación, con el que emplea el juez automático.
El concurso paralelo de profesores se produce en unas condiciones mucho menos restrictivas que el de alumnos, y el objetivo no es, ni mucho menos, poner a prueba a los profesores, sino que sean partícipes de la misma experiencia que están viviendo sus alumnos, para que puedan luego compartirla con ellos de vuelta en el aula, y aprovecharla los días siguientes en clase.